Entrevista a José María Bermúdez de Castro

José María Bermúdez de Castro, es doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid. Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica (1997) y Codirector de las excavaciones de los yacimientos pleistocenos de la Sierra de Atapuerca.

    • ¿Alguien o algo influyó en su decisión de ser paleontólogo?

Al principio quería dedicarme a la Genética, a la Geología… Mi padre era químico y se dedicaba a la química metalúrgica. Pero la química no era mi fuerte y no seguí sus pasos. Acabé estudiando Ciencias Biológicas en la Complutense de Madrid. En aquel entonces no se podía hablar de la evolución y menos de evolución humana. Era un tema tabú, que solo se explicaba en la Universidad.
Me apunté voluntario a las clases del catedrático Arturo Valls, que tenía muy buena fama como profesor. Cuando escuché por primera vez a este profesor supe que quería dedicarme a la evolución humana.
Cuando terminé la carrera solicité hacer mi tesis en el Departamento de Paleontología de la Universidad Complutense. Una de las profesoras de este Departamento, la Dra. Pilar Julia Pérez, dirigió mi tesis sobre el estudio antropológico de los dientes de los aborígenes de las Islas Canarias. Terminé la tesis en 1985. Pocos años antes conocí a Emiliano Aguirre. Junto a mis colegas Juan Luís Arsuaga y Eudald Carbonell participé en las excavaciones en la Sierra de Atapuerca y en el estudio de los fósiles humanos.
Al principio teníamos muy poco material de estudio. Apenas había medios para trabajar y cada uno disponía de kit de trabajo, que había que cuidar. Recuerdo al burgalés Juan Cuevas (el Espontáneo), un jubilado que trabajó en los yacimientos hasta 1995. Nos llevaba a trabajar en un SEAT 124, y evitábamos caminar hasta el yacimiento desde Ibeas de Juarros. Fueron tiempos duros, pero muy interesantes.

    • ¿Cuál ha sido el logro que más satisfacción le ha producido a nivel profesional? ¿Quizás la portada de Nature, una de las revistas científicas más prestigiosas del mismo?

Para mí el momento más emotivo fue el hallazgo de restos fósiles humanos en el yacimiento de la Gran Dolina. La publicación sobre el Homo antecessor en 1997 fue el impulso decisivo para ganar ese mismo año el Premio Príncipe de Asturias.

José María Bermúdez de Castro en los Premios Príncipe de Asturias
    • ¿En qué país existen buenas condiciones para el trabajo de un paleontólogo?

Por ejemplo, en el Reino Unido hay mejores condiciones para trabajar. Un miembro del equipo de Atapuerca emigró a este país hace un año. El hecho de haber trabajado en Atapuerca le abrió todas las puertas. Ahora nos traerá alumnos del Reino Unido. Esta persona será el puente entre este país y los yacimientos de la sierra de Atapuerca.
También colaboramos con colegas de China. Allí tienen cientos de yacimientos de un enorme interés. He visitado varios de estos yacimientos y no me importaría trabajar allí durante algún tiempo. Las condiciones de trabajo para los paleontólogos son mejores que en España.

José María Bermúdez de Castro en China
    • En la situación actual de España, ¿existen problemas para comenzar nuevos proyectos o mantener los actuales en el campo de la Paleontología? ¿Qué le pediría a la Administración?

Ahora somos afortunados. Recibimos dinero de la Junta de Castilla y León y del Ministerio que gestiona la Ciencia. Durante la campaña de excavación nos dejan utilizar la residencia de Gil de Siloé para las 100 personas que vienen a trabajar desde otros lugares de España y de fuera de nuestro país. Tenemos un buen número de becarios realizando tesis doctorales. La Fundación Atapuerca también es de gran ayuda en nuestras investigaciones. No nos podemos quejar.
Pero no todos tienen la misma suerte. Muchos científicos no pueden iniciar proyectos y muchos otros que se han quedado sin medios para investigar. Las personas más capacitadas suelen emigrar a otros países. Esto supone una irreparable pérdida de talento para España. Y el talento es lo más preciado para cualquier país.

    • Si este yacimiento estuviera en Estados Unidos, probablemente tendría mucha mayor repercusión internacional, ¿por qué no somos profetas en nuestra tierra?

A principios del siglo XXI la Junta de Castilla y León patrocinó una exposición de Atapuerca en Nueva York y tuvo un gran éxito. Eso demuestra el interés de otros países en nuestras investigaciones. No me cabe duda de que los yacimientos de Atapuerca serían mucho más apreciados en otros países.
Para contestar a la segunda pregunta quizá deberíamos hacer un análisis de la historia de España. En otro tiempo llegamos a ser un gran imperio, que se fue perdiendo. Esta situación quizá nos ha provocado una especie de “depresión histórica”. Tal vez pensamos que no somos capaces de hacer las cosas bien, que no somos tan buenos como somos en realidad. Sin embargo, cuando los españoles marchan a otros países triunfan y son muy valorados.

José María Bermúdez de Castro en Nueva York con el Presidente de la Junta de Castilla y León
    • ¿En qué consiste la investigación que está llevando a cabo con su equipo? ¿Cómo es su día día en el CENIEH?

En el CENIEH tenemos días interesantes y otros muy monótonos: contestamos correos, organizamos la logística para las excavaciones o la distribución de los gastos. La gestión es muy aburrida, pero es necesario asumirla. También hay que leer mucho. Pensad que diariamente se publican dos o tres trabajos relacionados con mis investigaciones. Es obligatorio leerlos para estar al día.
Las excavaciones constituyen un momento mágico. Cierras el laboratorio, el ordenador, te pones las botas y trabajas al aire libre, en contacto con la naturaleza y con otras personas (unas 150). Es una época muy buena. Puedes conversar, intercambiar ideas. Las ideas innovadoras surgen del trabajo en equipo.
Pero el trabajo del laboratorio también puede resultar apasionante. Siempre digo que los hallazgos se producen en el campo y los descubrimientos en el laboratorio, después de estudiar y reflexionar sobre la información que llega hasta nosotros. Cuando finalmente terminamos un trabajo de investigación hay que publicarlo en alguna revista especializada. No es sencillo, porque nuestros resultados son juzgados por otros colegas. Cuando se publica un buen trabajo lo festejamos. Es el momento cumbre de nuestra profesión como científicos.

    • ¿A qué dedica su tiempo libre?

Ahora tengo más tiempo libre que en Madrid, porque Burgos es una ciudad muy asequible, más a la medida del ser humano. Me gusta estar con mi familia y hacer deporte, aunque debería hacer más. También me gusta ir al cine aunque veo menos cine del que quisiera. En verano leo mucho. Normalmente leo varios periódicos. Es obligado saber lo que pasa en el mundo y conocer las opiniones de otras muchas personas, que escriben sobre temas muy variados.

Durante la entrevista a José María Bermúdez de Castro en el MEH
    • Los hallazgos arqueológicos son vistos por algunos como un lujo en una sociedad en crisis, ¿cómo pueden beneficiar a la sociedad y ayudarnos actualmente?

Les recomendaría que vieran los yacimientos y cómo han sido un motor económico para la ciudad y los pueblos que están próximos a los yacimientos. Estos proyectos al final son una buena fuente de ingresos; crean puestos de trabajo y riqueza. Por ejemplo, el museo de la Evolución Humana de Burgos ya está amortizado y sigue generando recursos.
Existen yacimientos en otros países, como el de Monteverde en Chile. Allí se han encontrado los americanos indígenas más antiguos del continente americano (unos 14 000 años de antigüedad). Los investigadores de Monteverde han venido a Burgos para conocer nuestro modelo de gestión y utilizarlo en su propio yacimiento.
Por último, es muy importante recordar que el estudio de la prehistoria genera mucho conocimiento para saber sobre nosotros mismos. Las reflexiones sobre este conocimiento forma parte de las humanidades,
un ámbito que no deberíamos menospreciar. No todo tiene que ser ciencia aplicada, tecnología, etc. Las humanidades no pueden considerarse un lujo; son una necesidad para nuestra continuidad como especie.

    • De entre todos los libros que ha publicado, ¿podría recomendarnos uno?

Yo recomendaría “Hijos de un tiempo perdido”. Nos propusieron escribir un libro para niños pero descubrí que no sabíamos escribir para ellos. Es muy complicado. Finalmente publicamos un libro para todos los públicos y muy bien ilustrado. Es un libro que ha tenido mucho éxito y creo que os podría gustar.

    • Como profesor, ¿podría darnos un consejo?

Mucha perseverancia si queréis dedicados a la Ciencia. La situación para los científicos es muy complicada.
Os recomendaría también tener mucha curiosidad. Somos primates curiosos.

José María Bermúdez de Castro
    • Son pocas las mujeres dirigiendo proyectos de investigación en nuestro país. ¿Qué papel tiene la mujer en vuestro proyecto?

Muchos puestos de responsabilidad son ocupados mayoritariamente por hombres. En mi opinión, esto es un grave error. Alguna vez escribiré sobre esta cuestión. Cualquier test de inteligencia revelaría la misma inteligencia en los hombres y en la mujeres. Es una pena que se desaproveche la parte del talento que corresponde a las mujeres. En el equipo persona que dirijo en estos momentos hay mayoría de mujeres. Cuatro mujeres preparando su tesis doctoral o realizando sus investigaciones postdoctorales por un solo becario.

    • ¿Cómo nos ves dentro en el futuro, dentro de miles de años?

La investigaciones en paleoclimatología, por ejemplo, nos dicen que dentro de varios miles de años volveremos a tener una época glaciar. Es evidente que los cambios pueden tener una enorme importancia en el devenir de nuestra especie.
Respecto al futuro de Homo sapiens no me atrevo a asegurar nada, porque los cambios genéticos son impredecibles. Pero lo cierto es que varias especies humanas convivieron en el pasado. El árbol de la genealogía humana, que contenía decenas de especies, se ha ido empobreciendo hasta una única especie: la nuestra. Hemos liquidado nuestra propia biodiversidad y este es un hecho muy grave. A pesar de ser miles de seres humanos en el planeta podríamos estar en peligro de extinción.
La evolución tecnológica está siendo mucho más rápida que la biológica y me temo que podemos colapsar. Quizás no seamos capaces de dominar esta tecnología y sea ésta la que termine con nosotros. Muy preocupante. Por eso he hablado antes de las humanidades, tan necesarias en los tiempos que corren.

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