Hoy entrevistamos a Raquel González encargada de relaciones con la prensa en Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla y León de Médicos Sin Fronteras una organización médico-humanitaria internacional que asiste a poblaciones en situación precaria, y a víctimas de catástrofes y de conflictos armados, sin discriminación por raza, religión o ideología política.

    • -¿En qué consiste vuestro proyecto? ¿Cómo surgió la ONG y cómo la llevasteis a cabo? ¿Cuáles son los motivos por los que seguís con ella hoy en día?

Médicos Sin Fronteras (MSF) es una de las principales organizaciones humanitarias independientes del mudo. Trabajamos en 400 proyectos en cerca de 70 países, asistiendo a personas afectadas por la guerra, la violencia, el desplazamiento, las enfermedades endémicas, epidémicas u olvidadas, los desastres naturales o la exclusión extrema de la atención médica, sin discriminación por raza, religión o ideología política.

MSF surgió a principios de los años setenta (1971) del inconformismo de un grupo de médicos y periodistas descontentos con el “silencio” y la ineficacia de la ayuda internacional en Biafra (Nigeria) y Pakistán Oriental (actual Bangladesh). De este inconformismo de los médicos, y de los periodistas que recogieron sus denuncias, nace Médicos Sin Fronteras. Aunque la acción médica es nuestra prioridad, también asumimos riesgos, confrontamos al poder y usamos el testimonio como medio para provocar cambios en favor de las poblaciones. Creemos que contar lo que vemos también ayuda a salvar vidas.

El trabajo de ONGs como MSF es hoy más necesario que nunca, ante el complejo contexto internacional en el que se ha alcanzado la cifra de 51,2 millones de refugiados y desplazados en todo el mundo (ACNUR: Informes de Tendencias globales 2013), superando la cifra de víctimas forzadas al éxodo durante la II Guerra Mundial. Asistir a todas estas poblaciones supone un enorme desafío para el sistema de ayuda humanitaria.

    • ¿Qué hay que hacer para trabajar con vosotros? ¿Son voluntarios los médicos que se os unen?

En primer lugar, hay que subrayar que en Médicos Sin Fronteras (MSF) no trabajamos con voluntarios sobre el terreno. Todos nuestros trabajadores y trabajadoras son profesionales remunerados con una amplia formación y experiencia para un óptimo desempeño de sus funciones, que imprescindiblemente tengan un dominio fluido de inglés o francés, con gran sentido de la responsabilidad y capacidad de adaptación al entorno cambiante en el que desarrollamos nuestra actividad. Además de los perfiles sanitarios (médicos, enfermeras, cirujanos, farmacéuticos, matronas…), también incorporamos profesionales de otras disciplinas (financieros, administradores, recursos humanos, logistas, periodistas…).

    • ¿Qué creéis que hace falta para ser un buen voluntario?

A nivel profesional se exige dos años de experiencia y el control de idiomas, que comentaba antes, inglés o francés. Pero sobre todo se le pide mucho compromiso, gente “indignada” que de alguna manera tenga ganas de convertir la “indignación” en compromiso, en acercarse a los demás. Es casi lo más importante.

Sheleme is one of the children affected by severe malnutrition who is followed by MSF in its centre in Shashemene, Oromiya region, Ethiopia, July 2008. MSF is intervening on nutrition in some areas of the Oromiya regions of Ethiopia, following assessments that showed alarming levels of malnutrition among children. In order to treat as many children as possible, a network of 47 outreach therapeutic programs (OTPs) provide therapeutic food and medical care on an outpatient basisFrancois Dumont (Etiopia)
    • Hablando de vuestras labores en el extranjero, ¿cómo os reciben y tratan los habitantes y dirigente del país que visitáis?

Las poblaciones a las que asistimos reciben positivamente la ayuda del personal en Médicos Sin Fronteras. Hay que tener en cuenta que en muchos lugares, la asistencia médica que proporciona MSF es la única a la que tienen acceso, y la única a la que podrán recurrir en caso de enfermedad. Es vital que haya una buena aceptación por parte de la población para poder trabajar de forma segura.

En líneas generales, MSF se abstiene de tomar parte en los conflictos armados o en el sistema político del país en el que interviene y, en este sentido, se adhiere al principio de neutralidad. Sin embargo, en algunos casos extremos, cuando somos testigos de violaciones masivas de los derechos humanos, la denuncia es el medio de acción para ayudar a las poblaciones asistidas por MSF. En estos casos, si persisten las violaciones, la asistencia por sí sola resulta inútil. Por esta razón, MSF abandona en tales circunstancias la observación estricta del principio de neutralidad y hace uso de la palabra para movilizar las conciencias con la finalidad de que cesen los abusos y mejore la situación de la población.

En cualquier caso en nuestras intervenciones nos estamos enfrentando a escenarios cada vez más complejos, como una mayor polarización en torno a parámetros políticos y religiosos en los conflictos, el hecho de que la misión médica se haya convertido en muchos lugares en un blanco directo de ataques o secuestros o la politización del personal local.

En cuanto a los Gobiernos, añadir que siempre necesitamos el permiso oficial para poder trabajar en el país (concesión de visados, envío de material médicos, etc); si no, estaríamos trabajando de manera ilegal.

    • Me imagino que habréis visto cómo se vive en esos países. Según vuestro punto de vista, ¿está la gente lo suficientemente informada de las condiciones en las que viven? ¿Qué creéis que se podría hacer para mejorar la calidad de vida de esas personas?

En este tema tiene especial importancia el papel de denuncia de los medios de comunicación. Aunque internet ha universalizado el acceso a la información, son los medios los que deciden el grueso de la información que llega a nuestras sociedades y la calidad de la misma. Nos encontramos ante “avalanchas informativas” en momentos puntuales, más cercanas a “circos mediáticos” que a una información rigurosa y de análisis. Al final, la impresión que queda en el ciudadano cuando sólo se le habla de estas crisis de vez en cuando, y casi siempre de forma superficial, es la de la inevitabilidad del sufrimiento. Y de ahí a pensar que no se puede hacer nada, porque no hay solución, sólo hay un paso. Ésta también es una buena excusa en la que se escudan los responsables de estas crisis humanas o los países con capacidad de influencia. Si su opinión pública no les exige nada, es muy posible que no hagan nada.

En MSF cada año presentamos una lista de las diez crisis más olvidadas por los medios, lo que es lo mismo que decir de las que la sociedad menos información recibe, porque pensamos que “el silencio mata”. Por ello, parte de nuestra misión es la de prestar testimonio, para que la sociedad sepa, actúe y pida cambios. Por poner un ejemplo, podemos decir que el 50% de las noticias sobre República Centroafricana vienen a través de MSF, y aunque esto pueda parecer un logro para nosotros, realmente quiere decir que los medios de comunicación tienen poco interés en lo que sucede en estos países.

En cualquier caso, la solución para erradicar la pobreza, frenar los conflictos o atender a las crisis olvidadas, también necesita de una voluntad política que implique un compromiso integral y sostenido en el tiempo con las poblaciones más desfavorecidas. Nosotros nos centramos más en la punta del iceberg de las crisis humanitarias; es decir, salvar vidas, reducir los niveles de mortalidad, y no trabajamos tanto en proyectos de desarrollo, que sí buscan un cambio en las estructuras sociales de los países.

Distribution campaign of plumpy doz in Maradi region,  Alfari, Niger, june 2008. During the hunger gap season, when malnutrition rates are typically elevated, mothers are provided with a one month supply of the micro- and macro-nutrient rich paste. Children eat three tablespoons of Plumpy'Doz per day with their regular food in order to prevent becoming malnourished. MSF is distributing RUSF to over 80,000 people in Guidan Roumdji district.Laurent Chamussy (Niger)
    • Un proyecto de esta envergadura necesitará muchos recursos, ¿de dónde sacáis la financiación de vuestro proyecto?

Uno de los principios básicos de Médicos Sin Fronteras es la estricta INDEPENDENCIA DE ACTUACIÓN frente a cualquier estructura o poder (ya sea político, religioso, económico…). Rehusamos servir de instrumento de política exterior a ningún Gobierno. Al ser este afán de independencia también del orden financiero, MSF procura obtener la mayor cantidad posible de recursos privados (89%, frente al 11% que proviene de ingresos públicos), diversificar sus financiadores e incluso rechazar ingresos que puedan perjudicar su independencia. En este sentido, para nosotros el modelo actual de socios fijos, que mantienen una aportación sostenida, es el óptimo, puesto que nos permite una mayor estabilidad y previsibilidad de fondos.

En la actualidad estamos orgullosos de contar con 5 millones de socios y colaboradores en todo el mundo (691.000 en España), que además siempre están ahí cuando les pedimos apoyo para campañas de emergencia. Por poner un ejemplo, en 2014 pusimos en marcha en España la campaña #StopEbola para informar, sensibilizar, apoyar a los trabajadores en el terreno y recaudar fondos que ayudaran a combatir la crisis sanitaria sin precedentes que se vivía (y todavía hoy se vive) con el Ébola en África occidental. Con la misma, hemos recaudado 3,5 millones de euros destinados a la respuesta a la epidemia y movilizado a más de 270.000 ciudadanos y ciudadanas, que han contribuido con sus donaciones, SMS y mensajes de apoyo.

    • ¿Cuáles son vuestros proyectos de futuro? ¿En qué países hacen más falta vuestros médicos en la actualidad?

Nuestra máxima prioridad ahora y en los próximos años es mejorar nuestra respuesta a las crisis agudas (conflictos, brotes y crisis nutricionales) y a las necesidades de las víctimas de conflictos enquistados. Elegimos priorizarnos en aquellas crisis en las que Médicos sin Fronteras no sea reemplazable.

En lo referente a los países de mayor emergencia sanitaria, cabe recordar que en 2014 se decretaron una cifra récord de CRISIS HUMANITARIAS: República Centroafricana, Sudán del Sur, Siria y, de nuevo, Irak. Muchas de ellas han adquirido un carácter crónico, que dificultan todavía más la labor humanitaria, como también es el caso de la situación de violencia que se vive en el norte de Nigeria y los países limítrofes. En las ya denominadas “crisis olvidadas” de Sudán del Sur y República Centroafricana continúa siendo muy complicado movilizar recursos de la comunidad internacional para ayudar a una población cada vez más debilitada, y las dificultades de acceso a las mismas son cada vez mayores. Mientras en Siria, tras 4 años de guerra, 200.000 personas han muerto y la mitad de la población ha huido, tanto dentro de sus fronteras como a estados vecinos. MSF se ha visto obligada a reducir sus actividades en la zona, tras el secuestro de cinco trabajadores en 2014, aunque continúan operando seis estructuras médicas, en las que trabaja personal sanitario local.

También la epidemia del Ébola se sitúa entre las emergencias humanitarias prioritarias. En 2014, Médicos Sin Fronteras desplegó en África occidental más de 1.300 trabajadores internacionales y 4.000 trabajadores locales, que atendieron a casi 5.000 pacientes confirmados del virus. Desde Médicos Sin Fronteras hemos denunciado la pasividad de la comunidad internacional y alertado que el brote, a pesar de la disminución generalizada de los casos, aún no ha concluido.

Samantha Maurin (Territorios  Palestinos Ocupados 2014)Samantha Maurin (Territorios Palestinos Ocupados 2014)
    • ¿Qué podemos hacer los jóvenes para ayudaros?

Son muchas las formas en las que podéis colaborar con Médicos Sin Fronteras, tanto a través de vuestra aportación como socios, a partir de la cantidad que deseéis; realizando un donativo puntual para ayudar a financiar nuestras actividades; colaborando como voluntario en la sede, en las delegaciones o en los grupos de apoyo a MSF de tu región; a través de iniciativas solidarias, organizando actividades a beneficio de la organización; recibiendo información periódica a través del boletín electrónico de MSF; participando en nuestras conferencias, exposiciones o campañas; o compartiendo en vuestras redes sociales la información que difundimos en nuestra web.

(Si queréis ampliar la información, podéis consultar: http://www.msf.es/colabora).

    • ¿Cuántos profesionales médicos trabajan para vosotros?

En Médicos Sin Fronteras trabajan hombres y mujeres de diversas nacionalidades, que comparten la motivación y el compromiso de trabajar para dar asistencia sanitaria y humanitaria a poblaciones en situaciones precarias. Son la fuerza vital de la organización.

Nuestro equipo humano actualmente está formado por 2.500 trabajadores internacionales en el terreno, que colaboran con 30.000 profesionales contratados localmente. Entre todos ellos hay personal sanitario (cerca del 50%), pero también no sanitario (como comenté anteriormente).

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